17 de abril de 2013

Autoevalúa tu Negocio

Las buenas ideas son como los niños, todo el mundo tiene uno y es el más guapo del mundo, pero a diferencia de los niños, las ideas no las mostramos a todos los vecinos y conocidos.
A simple vista tu idea de negocio puede ser la mejor del mundo, en especial para ti. 
Por lo que es necesario hacerse una serie de preguntas y responderlas con la mayor objetividad posible. Esas mismas preguntas son las que los demás se harán y debemos estar preparados para responder.
  1. ¿Ventajas o beneficios de tu idea?
  2. Sabes explicarla a futuros socios, inversores, clientes o proveedores?
  3. Ejecución: Es sencilla o complicada
  4. ¿Existe una necesidad real en el mercado a cubrir o hay que promocionarla?
  5. ¿Conoces bien el mercado y tu competencia?
  6. ¿El mercado está preparado para aceptar idea?
  7. ¿Pagarán por ella tus potenciales clientes?
  8. ¿Qué les resolverá en el futuro a los consumidores?
  9. ¿Tu idea es un concepto original, innovador o evolución?
  10. ¿Qué beneficios inmediatos o a corto plazo generará tu idea?
  11. ¿Son tus proyecciones financieras adecuadas?
  12. Líneas de ingresos; cuántas has pensado
  13. ¿Son tus riesgos aceptables?
  14. ¿Qué beneficios a largo plazo pueden anticiparse?
  15. ¿Conoces las limitaciones de tu idea?
  16. En el caso de no salir las cosas como crees, tienes un Plan B para la misma.
  17. Aplicación: es sencilla o compleja. 
  18. ¿Es tu idea escalable hacia otros mercados y culturas?
  19. Implantación y funcionamiento: ¿Cuándo estaría listo y qué costaría?
  20. ¿Hay en el mercado capital suficiente para financiar tu idea o es algo que los inversores están buscando?
Link: TICbeat

13 de abril de 2013

Sábado de Cine: El Capital

EL CAPITAL (LE CAPITAL, 2012)

El capitalismo como filosofía de vida provoca graves desequilibrios económicos en la sociedad. Unos se enriquecen a costa de la especulación y del penoso trabajo de otros, que apenas pueden llegar a sobrevivir. Un ejemplo de lo primero, lo encontramos en Marc Tourneuil, que asciende de manera vertiginosa en el mundo de lasfinanzas, pasando de ser un simple aprendiz a un feroz depredador del ámbito empresarial y de la banca, aunque no por ello deja de ser el siervo del feroz y ávido capital.

La nueva película de Costa-Gavras no defrauda a sus seguidores. Y es que el casi octogenario director, que se diera a conocer en medio mundo gracias a su “Z” (1969) y creador de películas tan inolvidables como “Desaparecido (missing)” (1982), rara vez se ha desvinculado de su tono crítico, y es algo que dada su impresionante pericia narrativa, es de agradecer. Y dada su edad, aún sorprende más que ésta no haya mermado en absoluto una vibrante puesta en escena y un ritmo que posiblemente esten en lo más destacable de un film que, pese a sus casi dos horas de duración, pasa en un suspiro.

“La gente cree que el dinero es una herramienta pero se equivocan. El dinero es el amo, cuanto mejor le sirvas mejor te tratará” - Dittmar Rigule (Gabriel Byrne)


La Tulipomanía, la primera gran burbuja ecómica de la historia.

Si habéis visto la película Wall Street: El dinero nunca duerme, tal vez os hayáis dado cuenta que en la casa del señor Gekko, aparece un cuadro sobre la Tulipomanía, la primera gran burbuja económica de la historia.

La Tulip mania o Tulipomanía, se produjo durante un período de euforia especulativa en los Países Bajos en el siglo XVII. Debido a la prosperidad de la que gozaba los Países Bajos y en concreto los comerciantes, las flores se convirtieron en símbolo de ostentación de riqueza y elemento diferenciador de estatus social (lo que ahora sería un Lamborghini o el yate en Canes). Y entre estas flores, el tulipán fue el mayor exponente de riqueza, las variaciones inexplicables que surgían en algunos de sus bulbos y el resultado incluso de bulbos multicolores e irrepetibles, los convirtió en elementos únicos y de lujo.

La historia de la llegada de los primeros tulipanes a los Países Bajos tuvo un inicio igual de misterioso y especulativo que las consecuencias que llevarían a una crisis económica en Holanda los siguientes años. Carolus Clusius, un médico, botánico y horticultor flamenco, fue el primer creador de jardines botánicos de Europa, en 1593 al incorporarse como profesor de botánica en la universidad de Leiden, llevando consigo una colección de bulbos de tulipanes los cuales crearon un gran interés y misterio, al tenerlos escondidos. Clusius comenzó a cultivar tulipanes de variedades exóticas, y sin embargo, celoso de su colección, los mantenía guardados. Tanto misterio llevó a que aumentara el interés por ellos, el cual se disparó cuando una noche alguien penetró en su jardín y robó sus bulbos. El suelo arenoso holandés, ganado al mar, resultó ser el idóneo para el cultivo de la planta, y el tulipán se extendió por todo el territorio.

Los jardineros holandeses apreciaban los tulipanes por su belleza y exotismo. En uns sociedad burguesa en la que rebosaba de explendor, la alta sociedad vió en los tulipanes un elemento diferenciador y exótico del cual lucir delante de la sociedad, un jardín bonito y hermoso, para el cual era necesario tener suficiente dinero para mantenerlo; jardineros, horticultores y las flores más exóticas posibles.  

En el siglo XVII las flores se alzaron como elementos ornamentales sociales, siendo el tulipán el diamante de todas las flores. La metamorfosis de los tulipanes pasando de monocromos a multicolores, hicieron que aumentara el interés por poseer la flor más exótica y diferenciador lo que avivó el mercado que fue rápidamente aprovechado por los especuladores para agitar el mercado igualando el precio al alto valor que le daban los demandantes a través de un mercado poco regulado. 

El marketing contribuyó a aumentar el deseo de la apreciada flor, bautizando los flores raras eran bautizadas con nombres de personajes ilustres y almirantes de prestigio. En la década de los años veinte del siglo XVII el precio del tulipán comenzó a crecer a gran velocidad. En 1623 un sólo bulbo podía llegar a valer 1.000 florines neerlandeses: una persona normal en Holanda tenía unos ingresos medios anuales de 150 florines. Durante la década de 1630 parecía que el precio de los bulbos crecía ilimitadamente y todo el país invirtió cuanto tenía en el comercio especulativo de tulipanes. Los beneficios llegaron al 500%.
Semper Augustus, bulbo vendido 
por un precio récord: 6.000 florines.
En 1636 se declaró una epidemia de peste bubónica que diezmó a la población holandesa. La falta de mano de obra multiplicó aún más los precios, y se generó un irresistible mercado alcista. Tal fue la fiebre, que se creó un mercado de futuros, a partir de bulbos aún no recolectados. Ese fenómeno fue conocido como windhandel, "negocio de aire", y se popularizó sobre todo en las tabernas de las pequeñas ciudades, a pesar de que un edicto estatal de 1610 había prohibido el negocio por las dificultades de ejecución contractual que generaba. Pese a la prohibición, los negocios de este tipo continuaron entre particulares. Los compradores se endeudaban y se hipotecaban para adquirir las flores, y llegó un momento en que ya no se intercambiaban bulbos sino que se efectuaba una auténtica especulación financiera mediante notas de crédito. Se publicaron extensos y bellos catálogos de ventas, y los tulipanes entraron en la bolsa de valores. Todas las clases sociales, desde la alta burguesía hasta los artesanos, se vieron implicados en el fenómeno.

En 1635 se vendieron 40 bulbos por 100.000 florines o un sólo bulbo de tulipán llegó a ser vendido por el precio equivalente a 24 toneladas de trigo. El récord de venta lo batió el Semper Augustus: 6.000 florines por un sólo bulbo, en Haarlem.

Charles Mackay cuenta una historia de la época:
Un rico mercader había pagado 3.000 florines por un raro tulipán Semper Augustus, y éste desapareció de su depósito. Tras buscarlo vio a un marinero (que había confundido el bulbo con una cebolla) comiéndose el tulipán. El marinero fue detenido de inmediato y condenado a seis meses de prisión.
Evolución del precio del tulipán en Holanda 
entre 1636 (12 de noviembre) y 1637 (1 de mayo).
En 1637, el 5 de febrero, un lote de 99 tulipanes de gran rareza se vendió por 90.000 florines: fue la última gran venta de tulipanes. Al día siguiente se puso a la venta un lote de medio kilo por 1.250 florines sin encontrarse comprador. La burbuja estalló. Los precios comenzaron a caer en picado y no hubo manera de recuperar la inversión: todo el mundo vendía y nadie compraba. Se habían comprometido enormes deudas para comprar flores que ahora no valían nada. Las bancarrotas se sucedieron y golpearon a todas las clases sociales. La falta de garantías de ese curioso mercado financiero, la imposibilidad de hacer frente a los contratos y el pánico llevaron a la economía holandesa a la quiebra

El periodo de prosperidad duró 6 años y el colapso se produjo en 6 días por la retirada general de todos los inversores. Cuando el mercado se derrumbó, muchos inversores se declararon en quiebra o sufrieron grandes pérdidas y afectó a todas las clases sociales.

La Tulipomanía (TULIPMANIA, 2000)

"Dios creó el cierro y la Tierras en seis días, al séptimo día el hombre creó Holanda" Así empieza el documental Tulipomanía, dirigido por Garmon Emyr. Una visión histórica muy interesante de la primera gran especulación económica y cómo un simple objeto al añadirle un valor intangible, su precio se dispara hasta el punto que el valor real y no de mercado de la flor no se correspondía con su precio y un día los inversores dejaron de demandar y el valor intangible desaparece en 6 días.

6 de abril de 2013

Sábado de Cine: 1929 El Gran Crack

1929: El Gran Crack (1929 The Great Crash, BBC, 2009)


Documental dirigido por Joanna Bartolomé y producido por Joanna Bartholomew y Denys Blakeway para la BBC. 1929 ha pasado a la historia como el año en el que estalló la mayor crisis económica del sistema capitalista conocido hasta la fecha. 

Los Felices Años Veinte fueron un tiempo de prosperidad y bonanza económica para Estados Unidos que, al contrario que sus aliados europeos, habían resurgido fuertes y dominantes de la Primera Guerra Mundial. Ésta sería una época dorada caracterizada por fuertes inversiones, crédito fácil y especulación que tocaría techo en octubre de 1929, tras la devastadora caída de la Bolsa de Wall Street. La BBC se acerca a este época convulsa a través de los testimonios de personas que vivieron esté histórico periodo, archivos inéditos de la época y la opinión de expertos que pondrán en paralelo aquella época con la actual para comprender la situación a la que el mundo se enfrenta en este momento.

"1929: El gran crack" cuenta además con archivo inédito de la época y con la opinión de expertos que pondrán en paralelo aquella época con la actual para comprender la situación a la que el mundo se enfrenta en este momento".


4 de abril de 2013

4 de abril: Día Internacional de la Diversión en el Trabajo

Ejecutivos del Banco Central del Humor Positivo
 recorrerán Madrid entregando billetes con chistes
La risa es un estimulo muy poderoso que alargar la vida y mejora nuestra salud es una verdad que ya pregonaba desde hacia años el médico-payaso estadounidense "Patch" Adams
Aprovechando que el 1 de abril, en Inglaterra, se celebra April Fool’s Day, un día similar al de los Santos Inocentes en España, es una fecha en la que se aprovecha para jugarle bromas pesadas a las personas; hasta las grandes empresas y cadenas de televisión realizan bromas. España no quiere ser menos y desde 1996 ha declarado tal fecha como el Día Internacional de la Diversión en el Trabajo,  y que como toda tradición joven no consigue implantarse en un día oficial, ya que este año ha pasado ha celebrarse el día 4 de Abril, hoy, puesto que es festivo en muchas comunidades y evidentemente no se trabaja.

Detrás de esta iniciativa, se encuentra la Consultora «Humor Positivo»  que considera esta jornada como «una ocasión especial para recordar que el trabajo no tiene por qué ser gris, que la seriedad no requiere solemnidad y que el humor ofrece importantes beneficios para cualquier organización».

Así, este jueves, un grupo de ejecutivos del Banco Central de Humor Positivo callejearán por Madrid cargados de maletines repletos de fajos de billetes con chistes que irán repartiendo entre la ciudadanía. Antes, en 2009, los miembros de esta consultora llevaron a escena un «Plan de Rescate Humorístico» y el año pasado convocaron la «Primera carrera profesional de obstáculos, trabas y contratiempos», con pruebas como los 100 metros de andares raros.

Pese a considerar que actualmente el trabajo no es un tema de broma, lo que no podemos negar es que una actitud positiva y de humor en el trabajo, no siempre es sinónimo de falta de profesionalidad. De hecho un reciente metaestudio confirma un mejor desempeño de los empleados en aquellos centros de trabajo que convivan con el humor.

Empresas como Balumba, en Sevilla harán un «photocall loco» y una «tortillada» o  IS Ingenieros festejan este Día «haciendo entrega» (o jugándosela, según se mire) de algún chiste preparado a los clientes que pasen por el estudio.

Una iniciativa cuantomenos curiosa y agradable para incentivar el compañerismo y el buen "rotllo" en el trabajo siempre y cuando se controlen haciendo buenas bromas y no sólo bromas pesadas entre compañeros.

Link: ABC